Max Hare, el supuesto plagiado
Bugs prehistorico: Happy Rabbit
En el año siguiente, Happy Rabbit protagonizará la película de Chuck Jones “Prest-O Change-O”, sin alterar sustancialmente ni su diseño ni su personalidad a lo Daffy.

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Max Hare, el supuesto plagiado
Bugs prehistorico: Happy Rabbit

El personaje de la liebre (Max Hare) es obra de Charlie Thornson, quien años después contribuiría de manera decisiva al diseño final de un conejo aun más famoso, Bugs Bunny. La película es la primera en usar el sonido real de unos frenos de automóvil para acompañar a la frenada de un personaje animado, recurso que más tarde se utilizaría hasta la saciedad en otros dibujos animados. Al año siguiente se estrenaría una secuela de la película con los mismos personajes, titulada “Toby Tortoise Returns”.
HOLIDAYLAND, nominado
Amidi menciona también los títulos de crédito para la película Paramount de Preston Sturges “The Lady Eve” (1914) interpretada por Henry Fonda y Barbara Stanwick. La secuencia de apertura contiene la animación de una serpiente realizada por el estudio de Schlesinger.
Hasta ahora la diferencia entre unos personajes y otros venia definida básicamente por su apariencia, lo que le confería un tipo de personalidad estándar sugerida por su adscripción a un determinado estereotipo. El héroe sería así un tipo pequeño y vivaz enfrentado al malo, grande y pesado. Los personajes de “Los tres cerditos” definen su carácter por medio del movimiento y la acción, es decir, por primera vez en la historia del dibujo animado unos personajes “actúan”.
Este cortometraje supone, además, la confirmación del sistema de asignación a cada animador de un personaje concreto en base a las habilidades especificas de ese animador. Así, en “Los tres cerditos” Norman Ferguson, cuyo dominio de la pantomima lo convirtió un especialista en un personaje mudo como Pluto, se encargó de animar al lobo feroz. Dick Lundy, experto en escenas de danza, animó el baile de los cerditos. Estos últimos fueron animados por dos jóvenes, Fred Moore y Art Babbit, con una probada capacidad para dotar a sus personajes de una acusada personalidad.
La dirección de Burt Gillett, los maravillosos diseños de personajes de Albert Hurter y la música de Frank Churchill, con letra de Ted Sears y Pinto Colvig, contribuyeron asimismo a convertir a “los tres cerditos” en una película diferente y distinta a todo lo visto con anterioridad.
Sin embargo, su estreno en mayo de 1933 no causo en principio un gran impacto. Sería lentamente que la personalidad de sus personajes calaría en la audiencia y la convertirían en una de las películas animadas más populares de todos los tiempos. A ello contribuyó en muy gran medida el mensaje optimista de su canción “¿Quién teme al lobo feroz”, convertida en una especie de himno de la época de la depresión.
Benedict empezó como animador en el estudio Disney en 1930, y a lo largo de su larga carrera trabajó para Walter Lantz, Mintz, MGM, Hanna Barbera, numerosos estudios de animación comercial para TV e, incluso, durante algún tiempo, en su propio estudio que dirigió junto a Jerry Brewer.
Aunque “Flowers and Trees” no fue el primer cartoon en color (ver aquí y aquí), si fue el primero en usar el nuevo sistema tricromático desarrollado por Technicolor. Este sistema, aun en pruebas, necesitaba usar tres cámaras, cada una con un filtro diferente, para la filmación. Esto hacia su uso en películas de acción real caro, engorroso y problemático. Sin embargo, para la filmación de dibujos animados el uso de la tricromía no solo era perfectamente viable, sino que permitía incluso prescindir de las tres cámaras, usando solo una en filmación sucesiva con filtros rojo, verde y azul.
La decisión de Disney supuso para el estudio afrontar dos problemas importantes. El primero fue su elevado coste. Roy Disney supo, sin embargo, sacar partido de ello forzando a Technicolor a la firma de un contrato de exclusividad de dos años sobre el procedimiento de tres colores. El resto de los estudios se vieron obligados a usar el procedimiento Technicolor de dos colores o el Cinecolor hasta 1933. El segundo problema, que ya habían tenido anteriores producciones en color, fue la inexistencia de colores adecuados que se adhirieran a los acetatos. El estudio Disney resolvió el inconveniente desarrollando su propia gama de pinturas especiales.
“Flowers and Trees”, una musical historia de amor entre dos árboles, estaba en plena producción cuando se tomó la decisión de hacerla en color. Esto obligo a desechar el material ya realizado en blanco y negro y volver a rehacerlo en color de nuevo. A partir de este momento, todos los cortos de la serie “Silly Symphonies” se producirían en color; los cortos de Mickey Mouse seguirían haciéndose en blanco y negro hasta “The Band Concert” en 1935.

Cubby es un clásico “tipo con suerte” que puede enfrentar cualquier reto que se le presente por delante. A lo largo de la serie su apariencia cambia en casi cada película. Su humor, al estilo del habitual en los estudios de Nueva York, es surrealista y estrafalario. Su primer corto “Opening Night”, es un claro ejemplo de este tipo de comedia, donde Cubby se cuela en la inauguración del gigantesco y completamente automático Teatro Roxy.
Vistos un tras otro, los cortos de la serie van mejorando paulatinamente. En 1934, Winston Sharples se hace cargo de la dirección musical del estudio y las películas de Cubby adquieren una mayor riqueza. La calidad de la animación también mejora con la incorporación al estudio de gente joven, como Frank Tashlin o Joe Barbera. Se realizan cortos ambiciosos, como “Finddlin’ Fun”, que hace una parodia de la carrera de cuadrigas de la versión de 1928 de “Ben Hur”. También el diseño de los personajes se hace más clásico, menos compacto y con más personalidad. Los fondos, en películas como “Mild Cargo”, experimentan una considerable mejora.
Resulta curioso resaltar que dos de las entradas de la serie fueron producidas en California por Harman e Ising, quienes recientemente habían abandonado el estudio de Schlesinger y Warner. Buscando trabajo, fueron contratados por Van Beuren para realizar “Cubby’s World Flight” y “The Gay Gaucho”, cortos cuya animación, por este motivo, se destaca del resto.
La serie terminó un año después tras veinte cortos, cuando el estudio decide contratar al director Burt Gillett, ex Disney responsable de “Los Tres Cerditos”. Gillett crea nuevas series en color para Van Beuren, basadas en personajes ya conocidos como “Toonerville Trolley” de Fontaine Fox y el gato Felix. El personaje de Cubby queda olvidado hasta que en 1940 es rescatado (y rebautizado como Brownie Bear) junto con el resto de las series de Van Beuren por Official Films para el mercado de 16 y 8 mm.
Los cortos de Cubby Bear han sido objeto de una extraordinaria y cuidadísima recopilación en DVD realizada por la empresa Thunderbean Animation (la mayoría de la información recogida aquí procede del propio DVD). En él, además de las 20 películas de la serie se recoge la única copia existente de “Michievous Cat”, realizada Harman e Ising, quienes supuestamente retuvieron la película por desavenencias con Van Beuren.
Los cortos de Cubby son los siguientes:
1933: Opening Night, Love’s Labor Won!, The Lost Mail, Bubbles and Troubles, Barking Dogs, Indian Whoopie, Fresh Ham, The Nut Factory, Cubby’s World Flight, Cubby’s Picnic, The Gay Gaucho, Galloping Fanny, Croon Crazy. 1934: Sinister Stuff, Goode Night, How’s Crops?, Cubby’s Stratosphere Flight, Mild Cargo, Fiddlin’ Fun, Mischievous Mice (no distribuida).
"Croon Crazy" se puede ver en Youtube.
Además de estas novedades la película, estrenada en abril de 1930, incluía un prologo animado. Universal preguntó a Walter Lantz si podía meter en su esquema de trabajo con los cortos de Oswald un encargo adicional, y este accedió de inmediato. Walt realizo un dibujo animado de unos tres minutos de duración, protagonizado por Paul Whiteman en el papel de un desafortunado cazador en África. Contiene asimismo un brevísimo cameo de Oswald.
En aquellos días, el proceso de tres colores no podía ser aplicado a las películas de acción real, pero si era adecuado para las películas de dibujos. Disney tomo ventaja sobre el resto de los estudios al firmar con Technicolor un acuerdo para el uso exclusivo del sistema de tricromía durante dos años, lo que forzó a la competencia a tener que usar el Technicolor bicromático o el más barato sistema Cinecolor.
Walter Lantz había ideado un sistema para que Whiteman grabase la música al ritmo exacto y siempre idéntico necesario para un dibujo animado sonoro. Tomó una película sin exponer y la perforó cada doce fotogramas, de modo que, al ser proyectada, actuase como un metrónomo. Sin embargo, Whiteman se negó rotundamente a seguir el ritmo marcado por nadie. Cuando llegó el momento de grabar la música, le pregunto a Lantz que compás quería. Este le contesto que 2/12, es decir, medio segundo. Y sin más, Whiteman comenzó a dirigir su orquesta a un compás exacto de medio segundo durante toda la pieza.
WalterLantz quería seguir realizando sus películas en Technicolor, pero su coste de 31.5 dólares por minuto de copia era más de lo que Laemmle estaba dispuesto a pagar por la novedad. Walt no volvería a emplear el color hasta la serie “Cartune Classics”, que comenzó en octubre de 1934 con el corto “Jolly Little Elves”.